La reforma del baño es una de las obras que más dudas y preguntas ocasiona. ¿Cuál es el estado de las instalaciones?, ¿cuánto tardarán?, ¿puedo cambiar la distribución?… En este artículo trataremos de resolver las más importantes  para que puedas afrontar la rehabilitación  de forma más sencilla y eficiente.

Cualquier tipo de reforma, especialmente la de un espacio como el baño, plantea una serie de preguntas que necesitan ser resueltas para llevar la rehabilitación a buen puerto. Conocer cuáles son los medios con los que contamos y las posibilidades reales del espacio te ayudará a conseguir el resultado deseado. Definir el tipo de reforma, parcial o total, conocer cuáles son los mejores materiales y qué tipo de distribución es la más adecuada para diseñar tu nuevo cuarto de baño resulta fundamental para crear un espacio funcional, atractivo y con el presupuesto ajustado a tus posibilidades.

Damos respuesta a tus dudas y te proponemos las mejores soluciones para que tengas más claro qué aspectos debes tener en cuenta antes de empezar con la rehabilitación de tu cuarto de baño.

¿Elijo ducha o bañera?

Sustituir la bañera antigua por una ducha es una de las reformas parciales más habituales que se realizan en la actualidad. Se trata de una obra relativamente sencilla y económica que aporta muchas ventajas, entre las que destacan la funcionalidad, la confortabilidad y la cada vez más importante sostenibilidad.

Elegir una ducha en lugar de una bañera permite desahogar el cuarto de baño, multiplicando la percepción de amplitud del espacio. Además, según el tipo de materiales escogidos y el estado de las instalaciones originales, en ocasiones, el cambio de un elemento por otro puede hacerse con agilidad.

Baños más seguros y sostenibles

Ducharse en lugar de bañarse supone un importante ahorro en el consumo de agua, un aspecto también fundamental para preservar la salud del medio ambiente y fomentar un tipo de vida más ecológico y sostenible. Como complemento, se pueden instalar ahorradores de agua en los grifos, un sistema que reduce la cantidad de agua vertida.

Además, contar con una ducha aumenta la seguridad del cuarto de baño, especialmente para las personas mayores, ya que la mayoría de platos disponen de un acabado antideslizante que evita posibles accidentes domésticos.

Estado de las instalaciones del baño

Probablemente sea uno de los aspectos fundamentales que nos ayudará a concretar si debemos hacer una reforma total o parcial. Si el estado de las tuberías y desagües es bueno, podremos decantarnos por un tipo de rehabilitación más superficial, mientras que si las instalaciones son muy antiguas o están defectuosas, será necesario realizar una obra mayor. En el caso de las viviendas con más de 15 años, es posible que la instalación de fontanería esté obsoleta debido al uso de materiales como el plomo o el acero galvanizado, que con el paso del tiempo se pueden llegar a oxidar y a estropear.

Aunque una sustitución total de las instalaciones del cuarto de baño supondrá un gasto extra, con el tiempo te evitarás fugas o roturas debidas a la corrosión que provocarían improvisadas reparaciones más costosas.

En Nexdom te ayudamos y asesoramos con las reformas de tu baño.