Sin ninguna duda, el suelo de madera es un punto a favor para muchos hogares, por su calidez y su confort. Sin embargo, elegirlo puede ser todo un quebradero de cabeza. ¿Qué utilizar? ¿Parqué o tarima flotante? Muchas dudas y un gran trabajo por delante, elegir.

¿Madera natural o sintética?

Aunque cada casa es un mundo y encontrar la mejor opción depende de cada caso, aquí tienes unas pistas que te ayudarán a simplificar el dilema.

Tipo de material

Determina la apariencia pero también su resistencia, calidad, la durabilidad y, sobre todo, el precio.

  • Parqué de madera natural: es el más auténtico y también es más duradero, ya que se puede acuchillar, pulir y barnizar más de una vez. También es la opción más cara. Puede ser de tarima maciza o multicapa, mucho más asequible, y de distintos tipos de calidad de madera. El roble, por ejemplo, es muy resistente y se aconseja para sitios con mucho movimiento, mientras que el nogal es interesante para lugares con humedad dentro de tu hogar.

  • Parqué laminado o sintético: láminas de madera prensadas, sobre las cuales se pega una capa de decoración que imita la madera. Su acabado lo hace más resistente al agua, al sol, a las quemaduras y a los golpes. La resistencia a la abrasión se clasifica como AC-3 (habitual para hogares), AC-4 y AC-5 (aconsejado para locales comerciales). Sin embargo, no se puede acuchillar y cuando se estropea, hay que cambiarlo. Uno de sus principales atractivos es que es más económico.

Cantidad de lamas y tamaño de las piezas

Influyen en la calidad y el precio, pero también en el diseño final.

  • Cuanto menos láminas y de más grosor, más caro será el parqué, pero también más duradero. El más habitual es el suelo de tres láminas, con una primera de madera noble y las otras dos de material de menos calidad.
  • Las piezas pueden tener tamaños muy variables, desde las tablillas rectangulares hasta las piezas más grandes similares a una tarima. En espacios pequeños no son muy aconsejables las piezas muy grandes.

Tipo de instalación

Puede ser más laboriosa y profesional o más fácil y asequible.

  • Encolado: es el sistema más tradicional y de los menos utilizados actualmente, aunque ofrece acabados mejores y más duraderos. Consiste en pegar las piezas de madera de una en una. ¡Atención!, este sistema requiere una base de suelo homogénea y en buen estado.
  • Tarima sobre listones: las piezas se clavan sobre listones de madera separados entre sí.
  • Tarima flotante: es el método de instalación más fácil y más popular, sobre todo si lo instala uno mismo. Las tablas van encoladas o unidas entre sí mediante un sistema de clic y no están fijadas directamente sobre el suelo. Se puede poner sobre cualquier suelo y solo necesita una capa de espuma en medio para reducir posibles imperfecciones y garantizar el aislamiento.

Suelos respetuosos con el medio ambiente

  • Las tarimas flotantes son más económicas y también más ecológicas por cuanto que usan menos madera natural.
  • Algunos parqués disponen del certificado ecológico FSC o de la certificación europea PEFC, que acredita que la madera procede de bosques sostenibles. Su precio es más elevado.

El equipo de profesionales de NEXDOM pueden asesorarte para elegir el tipo de suelo más adecuado según tus necesidades y cambiar totalmente el estilo de hogar.