Aunque las zonas de aguas son difíciles de reubicar, al estar condicionadas por las instalaciones, es posible hacer cambios de distribución tanto si hablamos de modificaciones en el mismo espacio como de cambios de disposición del cuarto de baño completo, hacia otra zona de la vivienda. Para resolverlo favorablemente, sobre todo en el segundo caso, será necesaria la realización de un proyecto técnico.

Una redistribución de los elementos imprescindibles del baño vendrá determinada por la ubicación de los bajantes generales del edificio, que supeditará la colocación del inodoro. Alejarlo excesivamente puede provocar que su funcionamiento sea defectuoso.

En cuanto al lavamanos o la ducha y bañera, es mucho más sencillo modificar su distribución, aunque siempre es aconsejable que un profesional cualificado supervise el buen funcionamiento.

Ampliación de un baño de reducidas dimensiones

Existen distintas opciones para ampliar un baño, especialmente cuando este se encuentra situado junto al dormitorio principal, en suite, como la de integrar el lavabo o la bañera en el mismo dormitorio, una solución decorativa de tendencia. Esta propuesta permite aprovechar las áreas intermedias, que dejan de ser zonas de paso para convertirse en ambientes integrados.

Si prefieres mantener la privacidad de cuarto de baño y habitación, puedes sustituir la puerta de acceso al baño por una puerta corredera, una opción que te permitirá ganar espacio. Encontrarás distintos modelos de puertas correderas, de vidrio transparente o al ácido, que permiten la entrada de luz procedente de otras estancias; puertas correderas sobrepuestas, que quedan suspendidas en una guía anclada a la pared; puertas de estilo japonés en haya y laca; e incluso puertas correderas empotradas que desaparecen en el interior de la pared cuando están abiertas, entre otros diseños. La opción ideal para ganar metros útiles y disfrutar de un cuarto de baño más amplio y funcional.

¿Reforma total o parcial?

Dependerá de las necesidades, el estado del cuarto de baño y el presupuesto disponible. Si únicamente se trata de aportar un aire nuevo al espacio y las instalaciones son las adecuadas, bastará con utilizar recursos que no impliquen una obra mayor.

Una de las partidas que implica un coste superior y genera más desechos es la sustitución de baldosas y suelos. Utilizar el microcemento para revestir las paredes del baño y del interior de la ducha o bañera puede ser una buena alternativa para modernizar el baño. En cuanto a los pavimentos, existen también materiales como los laminados o vinílicos, propuestas que ofrecen muchos acabados, y que se colocan sobre el suelo antiguo de forma que se evita generar demasiados escombros.

Tiempo y presupuesto: dos factores imprescindibles

Tanto un aspecto como el otro dependerán de distintos factores, como los metros cuadrados a reformar, el tipo de materiales escogidos, el diseño, etc.

Para un baño de tamaño estándar, en el caso de hacer una reforma integral, con demolición, retirada de los sanitarios antiguos y colocación de los nuevos, cambio de instalaciones, nuevos alicatados, etc., se necesitarán 15 días como mínimo. Debes tener en cuenta que siempre puede surgir algún imprevisto que alargue la rehabilitación.

En el caso de realizar pequeñas reformas de lavado de cara, como el cambio de bañera por una ducha o el uso de revestimientos vinílicos, se necesitarán aproximadamente 7 días.

La reforma integral de un baño, que incluya la renovación del plato de ducha, mampara, cambio de sanitarios, instalación de azulejos, suelos nuevos, mobiliario de baño y accesorios, con la retirada de los materiales antiguos, cuesta a partir de 8.500€, dependiendo de los materiales y las medidas.

En el caso de una reforma parcial, como cambiar la bañera antigua por una ducha, escogiendo un plato de ducha de resina, una mampara y una columna de ducha, y la retirada de las piezas antiguas, el presupuesto es más ajustado, a partir de 2.700€, dependiendo también de los materiales seleccionados.

La importancia de contratar a un profesional

Contar con la ayuda de un profesional te permitirá llevar a cabo la reforma del baño de forma más rápida y sencilla. Ya sea una rehabilitación parcial o total, debes tener en cuenta que un profesional conoce cuáles son los mejores materiales y las soluciones decorativas más adecuadas. Trabajar con un profesional puede hacer que se reduzcan considerablemente los gastos de la reforma y evitará sorpresas.